Arquitectura bioclimática y belleza
“Aun diseñando un edificio pasivo, bioclimático y de bioconstrucción se puede conseguir la belleza, que es tan fundamental para el bienestar de las personas como lo pueden ser los parámetros de confort térmico”.

En el diseño de edificios la arquitectura bioclimática es una arquitectura que se adapta al medio ambiente, con el fin de optimizar el consumo de recursos naturales y ahorrar el máximo de energía. Tiene como objetivo conseguir un gran nivel de confort térmico y visual mediante la adecuación del diseño, la geometría, la orientación y la construcción del edificio a las condiciones climáticas de su entorno.

¿Es esto algo novedoso?

No propiamente. Desde siempre los antiguos han estado construyendo los edificios de esta manera, porque era la más lógica y ventajosa para ellos. Estudiando las características del lugar, orientando los edificios según los vientos y el sol, empleando materiales locales aptos a resistir las intemperies de ese clima.

La revolución industrial nos engañó por un par de siglos, iludiéndonos que pudiéramos prescindir de estos conceptos. Hoy sabemos que no es así y por eso volvemos, con nuevas tecnologías a recuperar los antiguos conceptos antiguos en materia de diseño y construcción.

Cuáles son las ventajas de un edificio bioclimático?

  • Su diseño es específico para las características del sitio donde se encuentra, entonces está perfectamente preparado para las condiciones climáticas a las cuales se enfrenta.
  • Es eficiente, gasta el mínimo de recursos naturales y de energía durante su vida útil.
  • Proporciona un confort máximo (temperatura, humedad, iluminación) a frente de gastos mínimos de recursos y energía.
  • Promueve la salud psico-física de sus ocupantes gracias a sus características de salubridad e integración con el entorno.

Hay otro punto, que no es específico de la arquitectura bioclimática y que a menudo es descuidado en este ámbito para primar estándares más técnicos: la belleza.

La belleza, lejos de ser un lujo para pocos, es una necesidad primordial para cada ser humano y como tal contribuye a su bienestar físico y emocional. Sería ineficaz cumplir con todos los parámetros técnicos descuidando algo tan importante.
Al ser una experiencia emocional, la conexión con la belleza puede tener matices diferentes dependiendo de la sensibilidad de cada uno. Las sensaciones placenteras i el impacto emocional positivo que provoca en las personas influyen en su nivel de consciencia y regulación emocional.
Finalmente la belleza logra ponernos en contacto con nuestra parte emocional más profunda, sin filtros u esquemas y nos aporta un instrumento muy valioso para estar conectados con nuestro yo más auténtico.

(en la foto: vivienda unifamiliar bioclimática, pasiva y de bioconstrucción en el bosque del Garraf, Barcelona)

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